PROSPERIDAD ES EL ÉXITO O EL CURSO FAVORABLE DE LO QUE SE EMPRENDE O ACONTECE

Prosperidad es el éxito o el curso favorable de lo que se emprende o acontece. Es una situación propicia para mejorar las situaciones.
La prosperidad viene de la mano de poder hacer, sobre unos cimientos de buena voluntad, algo que nos reconforta.


Cabe aclarar que la prosperidad no solo se refiere al dinero como comúnmente se suele entender la palabra. Así si entendemos prosperidad solamente como tener bienes materiales ganados, sería un baluarte desmedido en relación con los otros sentidos de la palabra prosperidad.
Es fácil ver a gente que se propone tener casas, autos, viajes y los logra...pero se dan cuenta de que no cambió nada su satisfacción por los logros obtenidos, de que no pueden disfrutar en el presente de dichos logros, debido a la ansiedad que tienen de fijarse nuevas metas en el futuro.

En cambio si a la palabra prosperidad se agregan los baluartes de valores humanos y la plenitud de saber que se hacen proyectos con la convicción de que me agrada hacerlos, de disfrutar al hacerlos, como ser próspero en la familia, en seres queridos, en saber poder plasmar las buenas actitudes de amor, en poder reconocer la prosperidad en los talentos de los otros, en poder aceptar y admitir diferencias de opinión, prevaleciendo el respeto para que cada ser prospere es sus proyectos y en miles de formas de prosperar de la humanidad.

Conseguir que la prosperidad sea plena, y así en el transcurso de conseguir los logros, se puede notar que hay muchas mejorías. A veces ver una sonrisa, una carita de emoción por los frutos logrados, son satisfactorios. Ver a muchas personas entusiasmadas en un proyecto, hace que mejore la calidad de vida de cada uno.
Transcribo un cuento sobre prosperidad llamado : "La vaca"

Un maestro de sabiduría paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar.
Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias.
Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes: una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.
Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: "En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?"

El señor calmadamente respondió: "amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo."
El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue. 
En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó: "Busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújela al barranco."

El joven espantado vio al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Más como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden. Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años.
Un bello día el joven agobiado por la culpa resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos. Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.

El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allá, fue recibido por un señor muy simpático.
El joven preguntó por la familia que vivía allí hacia unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí. Espantado el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacía algunos años con el maestro.
Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita): "¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?"
El señor entusiasmado le respondió: "Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora."
Muchas veces nos conformamos con tener un sustento seguro, aunque este sea limitado y no nos cauce satisfacción… nos olvidamos que la naturaleza y el cosmos son abundancia para nuestro armónico uso.

Lorena Gintautas

Lee: "Ritual de prosperidad" en:
http://www.formarse.com.ar/crecimiento/Ritual%20de%20Prosperidad.html 

#LibrosGratis
http://www.formarse.com.ar/libros/index.html

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Comentario

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Comentario de Yider Araque el julio 26, 2016 a las 8:36pm

Bendiciones a sus lindas almas.

Comentario de lucia teresa yarade el julio 26, 2016 a las 9:58am

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