Recuerdo la niñez cuando jugábamos,  a todo Ser amábamos

Tu linda sonrisa quedó en mi alma, me enseñaste a tener calma

Me decías, eres mi gran amigo, por toda la vida estaré contigo

Nuestras travesuras eran inocentes, pero el amor a Dios son los mejores presentes.

 

Crecimos en lazos universales, éramos dos seres especiales

En nuestra adolescencia, se miraba nuestro bello despertar de conciencia

Nos comunicamos a lo infinito, todo en ti era bonito

El tiempo pasaba y yo interiormente más te amaba.

 

Estudiamos juntos la universidad, vivíamos la maravillosa piedad

Un día traté de declararte mis sentimientos, eran bellos tiempos

Pero no pude decirte que amaba como humano,  pensaba que ibas a decir que solo me mirabas como hermano

Deje pasar los días,  seguíamos compartiendo lindas alegrías.

 

 Luego llegó un hombre que se  enamoró de tu divinidad,  lo recuerdo como si fuera la última navidad

Te brindó mucho cariño, te fue enamorando como dulce niño

Te alejaste un poco de mí,  yo muy triste me sentí

Un día me dijiste, hola gran amigo,  te comento que voy a casarme con Rodrigo.

 

Esas palabras destrozaron mi corazón, porque te amaba con cuerpo, alma, espíritu y razón

Con mentiras te dije,  que felicidad,  te mereces todo por tu gran bondad

Me diste un beso y saliste radiante,  mis lágrimas caían como el más oscuro diamante

No podía dormir, llegó un raro triste vivir.

 

 Te observaba cuando te casaste,  y a él, en un pacto de amor lo besaste

Lloré de tristeza, se fue de mí la belleza

Pasó el tiempo y la vida te dio tres hijos hermosos,  ustedes sentían sublimes gozos

Yo te seguía amando, cuando nos encontrábamos solo me decías, hola lindo Armando.

 

Yo hacía una leve sonrisa, te decía, hola querida amiga Brisa

Te despedías con cordialidad, yo te  hacía  una venia de amabilidad

Paso el tiempo y solo quede, la melancolía por ti herede

Llego en mi vejez una rara enfermedad, estaba agonizando de gravedad.

 

Pedí perdón al cielo, me aferré a Jesucristo con consuelo

Esta carta la escribí con gran dolor en mi alma,  pero me voy al infinito con paz y mucha calma

Cuando la leas recordaras a Armando, que por toda la vida te estuvo amando.

Brisa, con sus manos temblorosas terminó de leerla, dijo, la tumba de Armando quiero verla.

 

Llego al cementerio  con unas flores y se acercó a la tumba; dijo, Armando mi corazón por ti se derrumba

Te amé con gran corazón, pero nunca causarte tristezas fue mi intensión

Nunca me dijiste nada, si lo hubiese sabido yo sería tu amada

Pero el universo no nos unió esta vida, pero tú amor a mí nunca se me olvida.

 

Te bendigo  donde estés amado,  sé que al maravilloso paraíso has llegado

Allá no hay tiempo ni dolor, todo es luz y amor

Con lágrimas en sus ojos, Brisa se despidió, después de un tiempo al cielo ascendió.

Esta es una bella historia, donde en todo tipo de amor hay victoria.

 

 Recordemos brindar  amor, nunca nos olvidemos de ayudar al prójimo en su dolor

Perdonemos de corazón,  recordemos que somos unidad en majestuosa expresión

  Se feliz, abraza, ama, besa; recuerda que tiempo es hermoso pero nunca regresa

Gracias Dios porque me aferro a tu amor, servirte es un gran honor.

Bendiciones,

Yider Elder Araque Cerón

 

 

 

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