Diferencia entre yoga y “ejercicio”.

Gracias a mi amiga y colega sanadora-conectora de frecuencias de Luz, Estela Franco!!! 

Extracto del libro “Bikram Yoga” de Bikram Choudhury

www.bikramyogamexico.com

(Bikram es uno de los más respetados maestros de yoga a nivel mundial, creador del método Bikram yoga de 26 posturas que irrigan y sanan todo el cuerpo y que se practica a 42 grados centígrados).

 

El yoga no es un “ejercicio” o un “entrenamiento y en este sentido, lo que tu defines como ejercicio no es bueno para ti.

 

Ésa es la diferencia sustancial entre yoga y ejercicio: Para el mundo occidental, el ejercicio consiste en conseguir una meta deportiva o una buena forma física, sin tener en cuenta lo que le cuesta al cuerpo.

En cambio la finalidad del yoga es curar, usando el cuerpo para crear salud.

En el proceso de estructuración del cuerpo, las diversas disciplinas de fitness, o buena forma física son un producto secundario.

 

Ya os comenté que arreglo vehículos y cuerpos destrozados.

¿De dónde creéis que llegan esos cuerpos? Del gimnasio, de las pistas de jogging, de los centros de aerobic y también de muchos centros de yoga regentados con personas incompetentes.

Sinceramente no sé si es peor la manera en que los occidentales se destrozan sus cuerpos por no usarlos, o por empeñarse ciegamente en “entrenarse” y practicar deportes.

Siempre recomiendo a mis alumnos: “No hay que levantar pesas, ni usar mancuernas o raquetas”. Jugar es bueno para los niños, para divertirse y aprender de la deportividad.

Pero luego ya no tiene sentido estar introduciendo una pelota en un agujero.

¿Por qué digo esto?

 

·         Primero, el impacto repetitivo de correr, practicar deportes y asistir a clases de aerobic, y también bailar, provoca un desgaste anormal de las articulaciones y un serio daño a la columna y al sistema nervioso. Las piernas por ejemplo, serán más fuertes en un 5% pero estarán dañadas en un 95%.

 

·         Segundo, el impacto y los movimientos limitados y repetitivos inherentes a ese tipo de actividades, desde el levantamiento de pesas al tenis, provocan lesiones de desgaste, como la destrucción del cartílago, e impacto y rotura de los músculos.

 

·         Tercero, muchos de los llamados ejercicios implican unos movimientos nada naturales, su única función es jugar algún juego ridículo sin propósito de beneficio real al cuerpo.

¿Realmente crees que has venido al mundo para hacer ese tipo de cosas? No.

 

Correr, hacer jogging e ir en bicicleta, entre otras cosas, son ejercicios que se realizan por sus beneficios en la respiración, aunque no es completamente cierto.

“Ejercicio aeróbico” significa mantener el suficiente nivel de oxígeno en el torrente sanguíneo, necesario para el trabajo que el cuerpo va a realizar.

Así que el beneficio no supone un buen nivel de oxígeno, o su máximo posible, sino tan sólo el nivel necesario para aquella actividad en particular.

 

No importa la velocidad que alcances en la carrera, o cuantos peldaños subas, durante cuánto tiempo aceleres, o  cuán lejos llegues caminando; si no has entrenado los pulmones con los ejercicios de respiración del yoga, y si no los compensas con las asanas de yoga, no consigues el máximo beneficio y te arriesgas a perjudicar seriamente el cuerpo.

 

Imaginemos que tus pulmones son un vaso que contiene medio litro de agua. Cuando comienzas el ejercicio, empiezas a llenar el vaso.

Al cabo de unos minutos el vaso está lleno, pero tú sigues con el ejercicio y el vaso se desborda. Como el vaso sólo puede contener esa cantidad, una vez rellenado, no puedes forzarle a contener más agua.

Esto es lo que ocurre cuando practicas ejercicio aeróbicos: tus pulmones sólo pueden contener esa cantidad y sólo puedes rellenarlos según su medida.

El yoga proporciona a tus pulmones una jarra de 5 litros en lugar del vaso de medio litro.

 

Estos ejercicios también te ofrecen unos beneficios cardiovasculares pero igualmente limitados. Correr o entrenarse puede proporcionar un buen ritmo cardiaco y bombear sangre un poco más de lo habitual, pero esa sangre se distribuye de igual modo en todo el cuerpo, así que los efectos terapéuticos de cada parte son mínimos.

No tiene nada que ver con el flujo sanguíneo que se crea con el hatha yoga, que produce la extensión y compresión de las venas y las arterias en una parte específica del cuerpo, o la compresión de los órganos individuales para inundarles de sangre.

 

Muchos de los que hoy se llaman ejercicios, si se aplicaran en los animales se definirían como crueldad.

Lo puedes comprobar en las personas que se dedican a esto con regularidad: observa a los atletas y los bailarines; después de unos años acaban lisiados y ya no pueden jugar o actuar.

Son como los taxis en Nueva York: se usan demasiado, con mucha intensidad y en muy poco tiempo.

 

Después tienen que asistir a las salas de Bikram y hacer yoga conmigo hasta que puedan empezar a funcionar de nuevo.

Mis peores alumnos son los atletas campeones del mundo.

Un día se presentó a mi clase Wayne Collette, medalla de oro en los 400 metros de las Olimpiadas de Munich de 1972.

Este hombre de 1,82 metros de altura, con un maravilloso cuerpo musculoso, se cayó 23 veces con mis posturas de pie, Mientras tanto a su lado una señora de 72 años hacía las mismas posturas a la perfección.

Wayne corrió demasiado durante demasiado tiempo, destruyó  su cuerpo y la naturaleza no lo aceptó.

 

Los atletas no profesionales son los que sufren bajones en la escala de intensidad.

Muchas veces, las personas que quieren mantenerse en forma practicando esos ejercicios antinaturales acaban con problemas físicos importantes, incluidas las lesiones de espalda.

Saltar, dar patadas en direcciones no naturales  y sacudir frenéticamente los brazos produce una enorme presión en la columna, las muñecas y las articulaciones de los codos y espalda.

 

Por último, obsérvate a ti mismo amigo mío… ¿por qué crees que padecer tirones musculares, fracturas en las espinillas, codos de tenista, esguinces de tobillos, ciática y otras dolencias?.

El cuerpo te está diciendo que lo que haces para mantenerte en forma es EQUIVOCADO y cuando te derrumbes

¿A quién vas a acudir para obtener respuestas? A esos supuestos expertos, médicos incluidos, psicólogos del deporte y entrenadores de tu gimnasio.

 

¿Sabías que cualquiera con un buen talonario, puede conseguir el título de “entrenador físico”, sin ninguna experiencia previa en deportes o ejercicio? ¿Qué puede saber esa persona? ¿llevarías a arreglar tu automóvil a un desguace?

Pero tú dices

--Bikram, pero si ese ejercicio me hace sentir muy bien, ¿no es algo bueno?

 

Te hará sentir bien temporalmente, porque necesitas movimiento y actividad.

Pero el deporte y lo que comúnmente se define como “ejercicio” no te proporcionan lo que necesitas.

El verdadero ejercicio es el estiramiento, la simultánea contracción y alargamiento de los músculos, que produce fuerza y flexibilidad.

No hay disonancia, impactos repetitivos, ni movimientos forzados.

Mi gurú decía: “El yoga te mantiene joven, Te llena el cuerpo de vitalidad, y lo inmuniza frente a las enfermedades hasta la edad más avanzada”.

 

Ahora examinémoslo desde un punto de vista comercial; haremos un análisis de costo beneficio.

Tu tiempo tiene un valor, como tu cuerpo y como tú mismo.

El hatha yoga optimizará tu tiempo y tus esfuerzos haciendo lo mejor en el menor tiempo posible.

Si se practica con inteligencia el yoga no tiene efectos secundarios negativos, mientras que otros tipos de ejercicios sí los tienen.

Ahora contéstame

¿cuál de estas inversiones es la mejor?

 

Ya sé que os gusta practicar vuestros deportes y en ese caso, debéis practicar ambos, incluir el yoga en cualquiera de las actividades que hacéis normalmente.

No déis por bueno lo que digo, sin haber escuchado lo que dijo mi amigo, un alumno durante mucho tiempo y uno de los más grandes atletas de la historia del deporte estadounidense, Kareem Abdul Jabbar.

Cuando vino a mi centro a principios de 1980 ya tenía el cuerpo castigado por jugar trece años en la liga de baloncesto.

Cuando le dije que entrenarse conmigo le permitiría jugar por otros cinco años, se echó a reir.

Pero participó de las clases con mucha fe, y siguió jugando durante otros siete años, hasta la edad de 42, cosa prácticamente imposible en el mundo del deporte profesional; ¡se considera una edad avanzada!

 

En su última temporada, su equipo los Angeles Lakers, ganó el campeonato de la liga NBA tres veces. Éstas son sus palabras:

 

Lo primero que aprendí obre el yoga se lo debo a la lectura de la autobiografía de un yogui, y esto me llevó a mi primera profesora de hatha yoga, Nawana Davis en 1978.

Frecuenté sus clases durante algunos meses, en el periodo de descanso de la liga de basket.

En el año de 1982 me presentaron a Bikram.

Empecé a ir a sus clases y a practicar yoga de una manera que nunca había experimentado antes.

 

Estoy convencido de que esto me ayudó a alargar mi carrera y a prevenir lesiones serias.

El efecto del estiramiento del yoga complementa perfectamente la dureza de los entrenamientos y la resistencia cardiovascular necesaria en la práctica del deporte tradicional.

He aconsejado a mis padres, a mis hijos y también a otros atletas, a que practiquen yoga y lo integren en el entrenamiento” (Kareem Abdul-Jabbar).

 

Kareem no es el único gran atleta que se ha beneficiado del hatha yoga bajo mis enseñanzas.

La leyenda del tenis John Mc Enroe también tuvo problemas físicos que le obligaron a retirarse del tenis.

Vino a verme, y una vez más el yoga le regaló seis años más de pista.

Como demuestran su historia y la de Kareem, nunca es demasiado tarde.

No importa cuánto hayas abusado de tu cuerpo, puedes reparar el daño si te decantas por el tipo de ejercicio adecuado y realizas el tratamiento correcto

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