El hara es el centro desde el cual la vida abandona el cuerpo. Es el centro de la muerte. La palabra hara es japonesa; por eso el suicidio en Japón recibe el nombre de hara-kiri. Este centro está cinco centímetros por debajo del ombligo. Es muy importante, y casi todo el mundo lo ha sentido. Pero sólo en Japón han profundízado más en su importancia. Incluso en India, donde la gente ha trabajado tanto sobre los centros, no se ha tenido en cuenta el hara. El motivo de que se haya pasado por alto es que nunca le han dado demasiada importancia a la muerte. Tu espíritu nunca muere, ¿para qué te vas a preocupar de un centro que sólo funciona como una puerta para que pueda salir la energía y pasar a otro cuerpo? Trabajaban desde el sexo, que es el centro de la vida. Han trabajado sobre los siete centros, pero el hara ni siquiera se menciona en las escrituras indías. La gente que más a fondo ha trabajado sobre los centros desde hace miles de años no ha mencionado el hara, y esto no puede ser simplemente una coincidencia. La razón es que nunca se tomaron muy en serio la muerte. Estos siete centros son los centros vitales, y cada centro corresponde a una vida superior. El séptimo centro es el centro más elevado de la vida, cuando eres casi un dios. El hara está muy cerca del centro sexual. Si no intentas subir hacia los centros más elevados, hacia el séptimo centro que está en la cabeza, y si te quedas toda la vida en el centro sexual, entonces el hara, que está al lado del centro sexual, se convertirá en el centro desde el que la vida saldrá del cuerpo cuando ésta se acabe... India nunca se ha preocupado por el hara. El hara no está en la misma línea; está justo al lado del centro sexual. El centro sexual es el centro de la vida, el hara es el centro de la muerte. Si hay demasiada excitación, demasiado descentramiento, si dispersas demasiado la energía a tu alrededor, es peligroso, porque tu energía se desplaza hacia el hara. Y cuando se crea esta ruta se vuelve más difícil subir hacia arriba. El hara está paralelo al centro sexual, y la energía puede desplazarse en esta dírección muy fácilmente. Fue un gran descubrimiento de los japoneses: vieron que para matarse no había necesidad de cortarse la cabeza o dispararse; todo eso produce un dolor innecesario; basta con un pequeño cuchillo que penetre exactamente en el centro del hara, y sin ningún dolor, la vida desaparece. Simplemente con abrir ese centro, la vida desaparece; es como si se abriera la flor y desapareciera la fragancia. El hara debe estar cerrado. Por eso te he dicho que debes estar más centrado, Radhika, mantener tus emociones dentro y llevadas a tu hara. «Desde entonces, este consejo me ha acompañado y mi vientre se ha vuelto mi mejor amigo, y el lugar que está debajo de mi ombligo es un espejo de mis emociones». Si tu hara puede controlar tus energías conscientemente, no les permitirá que salgan. Empezarás a sentir una enorme gravedad, estabilidad, centramiento, que es la necesidad básica para que la energía se desplace hacia arriba. Estás preguntando: «Siento que detrás de este consejo, tuyo hay más de lo que puedo imaginar», sin duda hay mucho más... Un polaco va andando por la calle y pasa delante de una ferretería donde se anuncia la venta de una motosierra que es capaz de talar setecientos árboles en siete horas. El polaco piensa que es una gran oportunidad y decide comprarla. Al día siguiente vuelve con la sierra y se queja al vendedor: este cacharro ni siquiera ha estado cerca de talar los setecientos árboles que decía el anuncio. -Bueno, dijo el vendedor, vamos a probarlo. El vendedor busca un tronco, arranca el motor y la sierra empieza a rugir con un gran estruendo. -¿Qué es ese ruido? le pregunta el polaco. iHabía estado talando a mano cuando se trataba de una sierra eléctrica! Tu centro del hara tiene tanta energía que si la diriges correctamente, la iluminación no estará muy lejos. Éstos son mis dos consejos: mantente tan centrado como sea posible. No te alteres por las pequeñas cosas; si alguien está enfadado, si alguien te insulta, después le estás dando vueltas durante horas. Tu sueño se altera porque alguien dijo algo... si el hara puede guardar más energía, naturalmente esa energía empezará a subir hacia arr¡ba. El hara sólo tiene una capacidad determinada, y toda la energía que sube hacia arriba pasa por el hara; pero el hara debería estar cerrado. Una de las cosas es que el hara debería estar cerrado. La otra es que siempre deberías esforzarte por subir a centros más elevados. Por ejemplo, si sientes rabia muy a menudo, deberías meditar más sobre la rabia, para que desaparezca y su energía se convierta en compasión. Si eres un hombre que odia todo, deberías concentrarte en el odio; medita sobre el odio, y la misma energía se convertirá en amor. Sigue yendo hacia arriba, piensa siempre en el peldaño superior para que puedas alcanzar el punto más elevado de tu ser. Y no debería haber ninguna fuga en tu hara. India se ha preocupado tanto por el sexo por esta misma razón; el sexo también puede hacer que tu energía salga fuera. La saca... pero, por lo menos, el sexo es el centro de la vida. Aunque saque la energía, la llevará a algún otro sitio, la vida seguirá fluyendo. Pero el hara es el centro de la muerte. La energía no debería ir a través del hara. Se puede detectar muy fácilmente a las personas cuya energía comienza en el hara. Por ejemplo, hay gente con la que enseguida te sientes agobiado, gente que sientes que te chupa la energía. Notarás que cuando se van, te vuelves a sentir cómodo y relajado, aunque no te estuviesen haciendo nada malo. También podrás encontrar gente del tipo contrario, cuyo encuentro te llena de alegría, de salud. Si estabas triste, la tristeza desaparece; si estabas enfadado, la rabia desaparece. Estas son las personas cuya energía se mueve hacia centros más elevados. Su energla afecta a la tuya. Nos estamos afectando mutuamente todo el tiempo. Y la persona que es consciente elige amigos y compañía que eleven su energía. Hay un asunto muy claro. Hay personas que te chupan, ievítalos! Es mejor ser duro, diles adiós. No hay necesidad de sufrir, porque son peligrosos; pueden abrir también tu hara. Su hara está abierto; por eso te producen esa sensación de estarte chupando la energía. La psicología todavía no se ha percatado de esto, aunque es muy importante: las personas psicológicamente enfermas no deberían estar juntas. Ya están psicológicamente enfermas y además las pones en compañía de otras que arrastrarán su energía hacia abajo. Incluso los médicos que trabajan con personas psicológicamente enfermas están dando muestras de ello. Hay más psicoanalistas que cometen suicidio que en el resto de las profesiones. Y, de vez en cuando, todos los psicoanalistas necesitan el tratamiento de otro psicoanalista. ¿Qué les sucede a esas personas? Están rodeados de gente psicológicamente enferma, constantemente les chupan la energía y no saben cómo cerrar sus haras. Hay métodos y técnicas para cerrar el hara, del mismo modo que hay métodos para meditar, para mover la energía hacia arriba. El mejor método y el más sencillo es: intenta permanecer centrado en tu vida en todo lo posible. La gente ni siquiera se puede sentar en silencio, siempre están cambiando de posición. Ni siquiera se pueden tumbar en silencio, están dando vueltas toda la noche. Esto es inquietud, una profunda inquietud en sus almas. Deberíamos aprender a tener tranquilidad. Y en todas esas pequeñas cosas, el hara debería estar cerrado. Habría que educar especialmente a los psicólogos. Además, no habría que poner a la gente que está psicológicamente enferma junta. En Oriente, particularmente en Japón y en los monasterios zen, donde se han dado cuenta de la existencia del centro del hara, no hay psicólogos propiamente dichos. Pero en los monasterios zen hay unas pequeñas cabañas alejadas de la zona principal donde vive el resto de las personas, aunque se encuentran en el mismo bosque o zona montañosa. Ahí llevan a las personas psicológicamente enfermas y les dan una habitación donde le dicen que se relajen, descansen, disfruten y paseen por el bosque... pero no deben hablar. iDe todas formas, no hay nadie con quien hablar! Únicamente va una persona una vez al día para llevarles comida; tampoco le permiten hablar con él, y si hablan con él, el hombre no debe responderles. De este modo controlan completamente su energía. Ni siquiera pueden hablar; no pueden ver a nadie. Es sorprendente que lo que los psicólogos no pueden curar en años aquí se cura en tres semanas. En tres semanas estas personas están tan sanas como el resto de la gente normal. Y no hay que hacer nada, ninguna técnica, nada. Simplemente, les han dejado solos para que no puedan hablar. Le han dejado solos para que puedan descansar y ser ellos mismos. No tienen que satisfacer las expectativas de nadie. Has hecho bien. Sigue haciendo lo que estés haciendo, acumulando la energía dentro de ti mismo. La acumulación de energía hace que automáticamente vaya para arriba. Y a medida que sube, te sentirás más en paz, más amoroso, más feliz, compartirás más, serás más compasivo, más creativo. No está muy lejos el día en que te sientas lleno de luz y con la sensación de estar volviendo a casa.

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Comentario

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Comentario de Ma del Carmen de Hoyos Castro el agosto 4, 2015 a las 3:51pm

Gracias!!!!!

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