Es importante consumir por lo menos los alimentos alcalinos que producen el 60% en nuestra dieta, para mantener la salud

Muchos alimentos alcalinos están producidos por la naturaleza, pero los alimentos procesados fabricados son sobre todo generadores de ácido

Necesitamos un montón de frutas frescas y vehículos (que produzcan alcalinos) para balancear lo necesario de las proteínas (que son generadoras de ácido). Y necesitamos evitar los alimentos procesados, azucarados o de carbohidratos simples, no sólo porque son generadores de ácido sino que también porque levantan el nivel de azúcar en sangre demasiado rápidamente (alto índice glicemico); pueden ser tóxicos también.

Observe que un ácido alimenticio o una tendencia de la formación alcalina en el cuerpo no tiene nada ver con el pH real del alimento en sí mismo. Por ejemplo, los limones son muy ácidos, no obstante los productos finales que ellos producen después de que la digestión y la asimilación se realizan, son muy alcalinas así que los limones son formadores de alcalinos en el cuerpo. Asimismo, la carne probará ser alcalina antes de la digestión pero con ella se dejan residuos ácidos en el cuerpo así pues, como casi todos los productos animales, la carne se clasifica como generador de ácido.

El conocimiento de los valores de pH de los alimentos y de las bebidas comunes que influencian el cuerpo pH es útil. Idealmente, los alimentos y las bebidas consumidos deben ser 75% alcalinos y 25% ácidos. Una vez más no muchos de nosotros alcanzan tal perfección dietética sobre una base diaria. La tecnología actual en base a propósitos de BioAlkalizer determina que la naturaleza de asociaciones fuera de la sobrecarga ácida del cuerpo, puede incluirse y balancearse con seguridad. Usted tiene que tomar decisiones sabias y de manera calma, ser responsable y estar informado sobre la salud de su cuerpo.

ÁCIDO QUE FORMAN LOS ALIMENTOS

Una cosa importante a tener presente es que el ácido que componen los alimentos son alimentos importantes. Proporcionan a las vitaminas, a los minerales, a las proteínas, a las grasas y a la fibra. Una dieta no está completa sin ellos. Sin embargo, si este ácido que compone los alimentos es mayor que el 20% de la dieta (y en la mayoría de los norteamericanos compone casi el 90% de la dieta) entonces mientras más envejecemos, el cuerpo llega a ser menos eficiente, las células del cuerpo llegan a ser más y más ácidas. Lo que debería hacer es agregar alimentos alcalinos a su dieta, de los mencionados debajo, y seguir los consejos para alcalinizar su organismo.

ALIMENTOS ÁCIDOS:

Aunque no lo parezca a primera vista, según los sinergistas los siguientes alimentos producen ácidos en nuestro organismo:

  • Azúcar.
  • Café.
  • Pescado.
  • Aceitunas.
  • Fideos.
  • Huevos.
  • Alcohol.
  • Leche de vaca

ALIMENTOS ALCALINOS:

Los siguientes productos son considerados alcalinizantes:

  • Verduras frescas.
  • Coco.
  • Jarabe de arce.
  • Miel.
  • Pasas.
  • Repollo (especialmente su jugo)

Para mantener el balance entre ácidos y alcalinos, los sinergistas recomiendan mezclar:

  • Manzanas y semillas de ayote (papas de calabaza).
  • Cerveza y semillas de ayote.
  • Pan y ajo.
  • Queso y mostaza.
  • Chocolate y peras.

También recomiendan los sinergistas:

  • Leche de vaca y nuez moscada
  • Vino y avellanas.
  • Curry y almendras.
  • Naranjas y semillas de girasol.
  • Fresas y mango.

Alcalinizar alimentos:

El Dr. Samuel Sack hizo un aporte interesante al tema del equilibrio ácido-básico, desarrollando una técnica de remojo de alimentos ácidos en soluciones alcalinas como caldo de repollo blanco o agua bicarbonatada. 
Caldo de repollo blanco (CR) Se hierve una hoja de repollo blanco o verde claro, nunca colorado, en un litro de agua (CR) 
Agua Bicarbonatada (AB) diluir media cucharadita de bicarbonato de sodio en un litro de agua. 
Nunca usar recipientes de aluminio.

El sistema del Dr. Sack, se basa en las propiedades alcalinizantes y neutralizantes de ácidos comprobadas en el repollo blanco crudo y en el agua de su cocción. Al hervir, esta hortaliza libera álcalis que pasan al agua y el proceso de neutralización de los alimentos sumergidos en ella se realiza en forma directa.

El remojo de los alimentos en caldo de repollo:

  • no altera la calidad ni el sabor
  • facilita la asimilación y transformación en el organismo
  • influye positivamente en el equilibrio ácido-básico
  • es muy útil para realizar la transición de una dieta "normal" a una dieta “alcalinizante”

Infusiones: Utilizar en su confección CR en lugar de agua. 
Leche: Hervir 15' con una hoja de repollo blanco. 
Manteca: Remojar el pan de manteca troceado durante 72 horas en CR o AB, cambiando el líquido cada 24 hs. 
Ricota: Remojar en CR o AB durante una hora. 
Quesos duros: Remojar tajadas de 4 cm en CR o AB durante 6 horas. 
Dulce de batata: Remojar tajadas de 4 cm en CR durante 3 horas. 
Dulce de membrillo: Hervir 15' en CR. 
Frutas desecadas y aceitunas: Remojar 6 horas en CR o AB. 
Semillas: Remojar sin cáscara 6 horas en CR o AB. 
Chocolate: Remojar de 1 a 6 horas según el espesor. 
Legumbres secas: Remojar 6 horas en CR o AB, enjuagar y cocinar en agua natural. 
Verduras: En caso de acelga o espinaca, cocinar en CR ó en agua con una hoja de repollo, ó remojar 3 horas en AB y cocinar en agua natural. 
Papas o batata: Cocinar en CR ó agua con una hoja de repollo. Para freír, remojar una hora en CR o AB. Para el horno, remojar 3 horas en CR o AB. 
Cereales y pastas: Cocinar en CR. 
Huevos: Remojar con cáscara una hora en CR o AB. 
Aceites refinados: Colocar una cucharadita de bicarbonato de sodio en la botella, agitar bien y dejar luego 24 horas en reposo. El bicarbonato neutraliza los vestigios de ácidos y solventes utilizados en la industrialización, formándose en el fondo de la botella un sedimento (la reacción del bicarbonato sobre los ácidos) que no debe ser utilizada

El Dr. Sack sugería usar agua de repollo o incorporar una hojita de repollo en la preparación de salsas, cocción de pastas, huevos, legumbres y verduras (sobre todo acelga, espinaca y remolacha), así como en el remojo de legumbres, frutas secas y carnes. También recomendaba agregar apenas una hojita de repollo crudo a las ensaladas (en exceso produce gases), y desaconsejaba el consumo del repollo hervido.

La dieta en equilibrio ácido-base:

El Dr. Ragnar Berg, médico sueco, pionero en la investigación de la alimentación alcalinizante- sugería que un 85% de la dieta debe estar compuesta de elementos ricos en bases, de los cuales una proporción debe estar en estado crudo y sólo un 15% debería estar reservado a los alimentos acidificantes. Berg sostenía que la mejor terapia era la de jugos frescos de frutas y verduras.

  • Comenzar a mejorar la calidad de la nutrición es comenzar a mejorar la calidad de vida. Ser conscientes de qué y cómo comemos.
  • Prestar atención al equilibrio ácido-básico del organismo permite eliminar una gran cantidad de síntomas, muchos de los cuales a veces se los considera normales por hábito. Conocer los alimentos acidificantes y alcalinizantes, para comenzar a modificar la ingesta diaria. El cambio debe ser gradual, inicialmente dos partes de alcalinizantes por cada parte de acidificantes, hasta llegar al equilibrio 4 a 1, hasta lograr el hábito de consumir los alimentos en equilibrio ácido-alcalino.
  • Adecuar la alimentación a la realidad orgánica, social, laboral y a la época del año
  • El exceso de alimento causa acidificación, es necesario nutrir el cuerpo con moderación para saciar las necesidades básicas.
  • Consumir frutas (de estación y bien maduras) y verduras (crudas, cocinadas al vapor o consumidas en el agua de cocción). Preferentemente consumir frutas y verduras de cultivo natural y productos orgánicos.
  • Incorporar cereales menos acidificantes (arroz integral yamaní, trigo sarraceno, maíz) o alcalinizantes (mijo o cebada) y legumbres (porotos, lentejas, arvejas, garbanzos, soja, arveja) previamente remojadas con un trozo de alga kombu o una hoja de repollo blanco o laurel.
  • Preferir las frutas secas: almendras, dátiles, pasas de uva y castañas.
  • Endulzar con miel de arroz o de cebada, miel de abejas
  • El jugo de limón es un producto empleado, para alcalinizar el organismo. Se puede añadir a un caldo vegetal de cebolla y apio, resultando una combinación desintoxicante y alcalinizante que se toma antes de comer y cenar.
  • El ayuno bebiendo jugos de frutas (aporte exclusivo de bases o alcalinos), facilita el proceso de purificación de residuos ácidos y permite sentir sensación de alivio en el organismo.

LA MACROBIÓTICA Y EL EQUILIBRIO YIN-YANG

La macrobiótica considera YANG al elemento alcalino y YIN al elemento ácido, para conservar la buena salud debe mantenerse el equilibrio yin-yang, ó ácido-base. 
Algunos alimentos alcalinizantes en la dieta macrobiótica son: miso (pasta de soja fermentada), el sésamo, la raíz de bardana, las algas, el poroto aduki (protege la función renal), el té de banchá, la raíz de loto, y las ciruelas umeboshi. 
Algunos alimentos ordenados según el criterio macrobiótico en cuento al valor decreciente del elemento Yang (de más alcalino a menos alcalino) .

  • Cereales: trigo sarraceno, mijo, centeno, trigo integral, arroz yamaní, cebada, maíz.
  • Frutas: manzana, frutilla, castaña, cereza, aceituna, durazno, avellana, maní, almendra, pera, melón, dátil, higo, banana, cítricos, piña.
  • Verduras: diente de león, ortiga, zanahoria, coliflor, zapallo, perejil, cebolla, nabo, achicoria, lechuga, repollo, remolacha, lenteja, guisante, ajo, hongo, pepino, espinaca, espárrago, tomate, arveja
  • Productos lácteos: queso de cabra, edad, cheddar, leche, manteca, crema, yogurt.
  • Aceites: de sésamo, de maíz, girasol, oliva, soja.
  • Bebidas: té ginseng, bancha, zumo de frutas.

Es importante consumir alimentos alcalinizantes, para mantener la salud. Muchos alimentos alcalinos están producidos por la naturaleza, pero los alimentos procesados fabricados son sobre todo generadores de ácido. Necesitamos un montón de frutas frescas y vehículos (que produzcan alcalinos) para balancear lo necesario de las proteínas (que son generadoras de ácido). Y necesitamos evitar los alimentos procesados, azucarados o de carbohidratos simples, no sólo porque son generadores de ácido sino que también porque levantan el nivel de azúcar en sangre demasiado rápidamente (alto índice glicemico); pueden ser tóxicos también. Observe que un ácido alimenticio o una tendencia de la formación alcalina en el cuerpo no tiene nada ver con el pH real del alimento en sí mismo. Por ejemplo, los limones son muy ácidos, no obstante los productos finales que ellos producen después de que la digestión y la asimilación se realizan, son muy alcalinas así que los limones son formadores de alcalinos en el cuerpo. Asimismo, la carne probará ser alcalina antes de la digestión pero con ella se dejan residuos ácidos en el cuerpo así pues, como casi todos los productos animales, la carne se clasifica como generador de ácido. El conocimiento de los valores de pH de los alimentos y de las bebidas comunes que influencian el cuerpo pH es útil. Idealmente, los alimentos y las bebidas consumidos deben ser 75% alcalinos y 25% ácidos. Una vez más no muchos de nosotros alcanzan tal perfección dietética sobre una base diaria. La tecnología actual en base a propósitos de BioAlkalizer determina que la naturaleza de asociaciones fuera de la sobrecarga ácida del cuerpo, puede incluirse y balancearse con seguridad. Usted tiene que tomar decisiones sabias y de manera calma, ser responsable y estar informado sobre la salud de su cuerpo. Ácido que forman los alimentos  Una cosa importante a tener presente es que el ácido que componen los alimentos son alimentos importantes. Proporcionan a las vitaminas, a los minerales, a las proteínas, a las grasas y a la fibra. Una dieta no está completa sin ellos. Sin embargo, si este ácido que compone los alimentos es mayor que el 20% de la dieta (y en la mayoría de los norteamericanos compone casi el 90% de la dieta) entonces mientras más envejecemos, el cuerpo llega a ser menos eficiente, las células del cuerpo llegan a ser más y más ácidas. Lo que debería hacer es agregar alimentos alcalinos a su dieta, de los mencionados debajo, y seguir los consejos para alcalinizar su organismo. Alimentos ácidos:  Aunque no lo parezca a primera vista, según los sinergistas los siguientes alimentos producen ácidos en nuestro organismo: • Azúcar. • Café. • Pescado. • Aceitunas. • Fideos. • Huevos. • Alcohol. • Leche de vaca Alimentos alcalinos:  Los siguientes productos son considerados alcalinizantes: • Verduras frescas. • Coco. • Jarabe de arce. • Miel. • Pasas. • Derivados de soya. • Repollo (especialmente su jugo) Para mantener el balance entre ácidos y alcalinos, los sinergistas recomiendan mezclar: • Manzanas y semillas de ayote (pepas de calabaza). • Cerveza y semillas de ayote. • Pan y ajo. • Queso y mostaza. • Chocolate y peras. También recomiendan los sinergistas: • Leche de vaca y nuez moscada • Vino y avellanas. • Curry y almendras. • Naranjas y semillas de girasol. • Fresas y mango. La dieta en equilibrio ácido-base  El Dr. Ragnar Berg, médico sueco, pionero en la investigación de la alimentación alcalinizante- sugería que un 85% de la dieta debe estar compuesta de elementos ricos en bases, de los cuales una proporción debe estar en estado crudo y sólo un 15% debería estar reservado a los alimentos acidificantes. Berg sostenía que la mejor terapia era la de jugos frescos de frutas y verduras. • Comenzar a mejorar la calidad de la nutrición es comenzar a mejorar la calidad de vida. Ser conscientes de qué y cómo comemos. • Prestar atención al equilibrio ácido-básico del organismo permite eliminar una gran cantidad de síntomas, muchos de los cuales a veces se los considera normales por hábito.• Conocer los alimentos acidificantes y alcalinizantes, para comenzar a modificar la ingesta diaria. El cambio debe ser gradual, inicialmente dos partes de alcalinizantes por cada parte de acidificantes, hasta llegar al equilibrio 4 a 1, hasta lograr el hábito de consumir los alimentos en equilibrio ácido- alcalino.• Adecuar la alimentación a la realidad orgánica, social, laboral y a la época del año.• El exceso de alimento causa acidificación, es necesario nutrir el cuerpo con moderación para saciar las necesidades básicas. • Consumir frutas (de estación y bien maduras) y verduras (crudas, cocinadas al vapor o consumidas en el agua de cocción). Preferentemente consumir frutas y verduras de cultivo natural y productos orgánicos. • Incorporar cereales menos acidificantes (arroz integral yamaní, trigo sarraceno, maíz) o alcalinizantes (mijo o cebada) y legumbres (porotos, lentejas, arvejas, garbanzos, soja, arveja) previamente remojadas con un trozo de alga kombu o una hoja de repollo blanco o laurel. • Preferir las frutas secas: almendras, dátiles, pasas de uva y castañas. • Endulzar con miel de arroz o de cebada, miel de abejas • El jugo de limón es un producto empleado, para alcalinizar el organismo. Se puede añadir a un caldo vegetal de cebolla y apio, resultando una combinación desintoxicante y alcalinizante que se toma antes de comer y cenar.• El ayuno bebiendo jugos de frutas (aporte exclusivo de bases o alcalinos), facilita el proceso de purificación de residuos ácidos y permite sentir sensación de alivio en el organismo

ALIMENTACION ALCALINA

Esta información puede servirle para equilibrar su alimentación si decide usted consumir un mayor porcentaje de alimentos alcalinos. El equilibrio se logra con 80% de alcalinos y 20% de ácidos. Todos los alimentos de esta página son alcalinizantes  El equilibrio se logra con 80% de alcalinos y 20% de ácidos.

LA IMPORTANCIA DEL EQUILIBRIO ÁCIDO-BÁSICO

Yo tuve conocimiento de la importancia del equilibrio ácido-básico por la información que me proporcionó un amigo espondilítico vasco que conoció personalmente al doctor Jean Seignalet.Esta persona -que como yo se alimenta con una dieta sin almidón- me ha solido comentar que en su caso personal identifica por unos síntomas claros la acidificación de su organismo. Por ejemplo: el comer alimentos acidificantes -sobre todo carnes rojas, mollejas, hígado, huevos, etc.- le produce hipersensibilidad y dolor en las encías. El me proporcionó estas dos pistas:
- el capítulo "La Micronutrición", del libro "Alimentación, la Tercera Medicina" de Seignalet, capítulo escrito por el doctor Lagarde.
- el libro "La importancia del equilibrio ácido-básico" de Christopher Vasey (Editorial Edaf).

La importancia del equilibrio ácido-básico está relacionado con la necesidad que tiene nuestro organismo de conseguir los llamados elementos micronutrientes, en cantidad suficiente y en forma asimilable. Estos micronutrientes son: los oligoelementos, los minerales, los aminoácidos esenciales y los ácidos grasos poliinsaturados. La carencia de algunos o todos estos micronutrientes está relacionada con gran número de enfermedades y dolencias.

En nuestro organismo la gestión de estos micronutrientes la realizan alrededor de 15.000 enzimas. Cada persona partimos con un capital genético de enzimas, un capital que es mayor o menor según seamos cada uno, y que con nuestro modo de vida y el medio ambiente que nos rodea va a ser modificado. Cada una de las carencias, excesos o ataques exteriores que padezcamos se reflejará en nuestro capital enzimático. Pero al ser tantas las enzimas y tantos los micronutrientes que las enzimas deben "gestionar", la gran diversidad de situaciones que pueda presentar cada persona: esa gran diversidad la agrupan los especialistas en unos llamados "terrenos". Estos son los principales "terrenos":
- el terreno de carencia de ácidos grasos poliinsaturados.
- el terreno hipoglicémico.
- el terreno neurodistónico (relacionado con el estrés, la fatiga, el agotamiento nervioso...).
- el terreno baso-colítico (relacionado con la flora intestinal).
- el terreno de intoxicación (metales pesados, contaminación, prótesis dentales...)
- el terreno degenerativo.
- el terreno ácido.

Aquí nos centraremos en las implicaciones del terreno ácido. Para empezar, el tema ácido-básico hace referencia al índice pH. Este índice mide la capacidad de una materia de liberar iones de hidrógeno. Así, si el pH neutro es 7, el 0 sería el ácido absoluto y 14 el alcalino absoluto. El pH óptimo de nuestra sangre se cifra en 7,4. Un pH ligeramente básico. El problema de nuestro pH es que el cuerpo humano sólo está saludable si el pH de los líquidos de los que nos componemos (sangre, linfa...) está entre 7,36 y 7,42.

Nuestros problemas habituales en este terreno están relacionados con excesos de acidificación, casi siempre (salvo en casos muy específicos). Ello suele ocurrir por alguna de estas razones:
- aporte excesivo de ácidos por nuestros alimentos.
- deficiencia en la neutralización de los ácidos por nuestras carencias en vitaminas y oligoelementos.
- fatiga.
- estrés.
- poca oxigenación de nuestros tejidos por una vida sedentaria.

El organismo hace frente a un golpe de acidificación por medio de unos sistemas tampón. Hay varios sistemas tampón, que funcionan con la siguiente regla: 1 ácido + 1 base = 1 sal neutra. Entre los sistemas tampón tienen gran importancia los minerales. Hay minerales ácidos: azufre, fósforo, cloro, flúor, yodo, sílice, etc. Y minerales alcalinos: calcio, sodio, potasio, magnesio, cobre, hierro, manganeso... Estos minerales alcalinos serán los que usará nuestro cuerpo para neutralizar su estado acidificado.

Hay que decir que los pulmones aseguran el 90% de la desacidificación del cuerpo, al arrojar exterior diversos ácidos transformados en ácido carbónico. De ahí la importancia del ejercicio físico también en este terreno: Vassey afirma que una muestra de orina tomada después de un largo paseo muestra un pH más alcalino que otra muestra tomada antes del ejercicio. Un segundo sistema de desacidificación es el renal, a través de la orina. Una tercera vía es la cutánea, más limitada, pero que explica el que ciertos problemas de acidosis pueden provocar una dermatosis.

Un problema de acidosis puede ser resultado de:
- una alimentación demasiado acidificante.
- o también de desarreglos en alguno(s) de los otros terrenos que hemos citado más arriba: estrés (relacionado con fatiga, enfermedad crónica, etc.); problemas de metabolización por falta de vitaminas u oligoelementos o a causa de falta de ejercicio; problemas digestivos relacionados con fermentaciones y putrefacciones; o por insuficiencia renal.

La acidosis de nuestros tejidos tiene una consecuencia importante para quienes padecemos de problemas óseos y articulares: nuestro organismo para intentar estabilizar su pH echa mano del fosfato cálcico de los huesos, ese calcio se disuelve y pasa a la circulación sanguínea y capta los iones de hidrógeno en exceso (del mismo modo que los agricultores de la costa cantábrica usaban la cal para matar la excesiva acidez de nuestras huertas). Si la acidosis es crónica, podemos asistir a un agotamiento de la reserva ósea y una fuerte desmineralización. Los problemas de descalcificación que padecen las mujeres a partir de la menopausia están relacionados con este sistema de funcionamiento. De ahí pasaremos a problemas de caries, dolores óseos o articulares, osteoporosis, debilitamiento de cabellos y uñas, etc.

Christopher Vasey en el libro ya citado publica esta lista, que también pude servir como pista para saber si acarreamos este problema:
- falta crónica de energía.
- fatiga y sensación de frío.
- dificultad en la recuperación.
- tendencia depresiva.
- encías inflamadas y sensibles.
- sensibilidad de los dientes al frío, al calor y al ácido.
- caries y desgaste de los dientes.
- cabellos débiles, caída del cabello.
- quemazones rectales o urinarias.
- piel seca o agrietada, eczemas secos.
- uñas frágiles, que se rompen, doblan, rayan o presentan manchas.
- calambres o espasmos musculares.
- afectaciones articulares.
- ciáticas.
- sensibilidad acrecentada al dolor.
- gran susceptibilidad a las infecciones.

Una acidosis de nuestro organismo empeora la hiper-permeabilidad de nuestro ya deteriorado intestino. Y a consecuencia de ello, nuestro organismo es más vulnerable tanto a microbios que nos produzcan infecciones como a péptidos y otros subproductos de microorganismos susceptibles de provocar reacciones autoinmunitarias, como las de quienes padecemos de espondilitis.

¿Cómo sabemos si sufrimos una acidosis importante? Una forma de medirla es controlando el pH de nuestra orina por la mañana -a partir de la segunda orina de la mañana, no de la primera- y las de antes de comer y cenar. Vasey propone una segunda forma de medir: ver si nuestros músculos duelen al ser presionados; ese test se hace sobre los trapecios, los escalenos, los cuádriceps y el psoas. Personalmente, creo que si se padece alguno de los transtornos citados más arriba, se puede trabajar sobre la hipótesis de una acidosis, y tratar de solucionarla mediante las tres acciones que se pueden realizar:
- afinar en nuestra dieta.
- mejorar nuestra oxigenación (ejercicio)
- suplementos de minerales de acidez débil (carbonatos o citratos de calcio, magnesio, potasio, etc.) extraídos de productos naturales y que tengan también vitaminas del grupo B, necesarios para esta tarea. En mi caso, creo que con el polen de abeja voy bien surtido.

En el caso de la dieta, es importante conocer el efecto que cada alimento pueda tener en este equilibrio ácido-básico, porque hay alimentos alcalinizantes, alimentos ácidos y alimentos acidificantes. Del mismo modo, cada persona se tiene que observar a sí mismo con atención porque cada persona tiene un capital propio de capacidad de metabolizar los ácidos: algunas personas asimilan con más facilidad los ácidos y otras con más dificultad.

Los alimentos sean acidificantes o alcalinizantes lo son para todas las personas; por contra, el capítulo de los alimentos ácidos engloba alimentos que aun conteniendo elementos ácidos sólo producirán efectos acidificantes a las personas con alguna deficiencia en su metabolismo respecto a los ácidos. En las personas con un metabolismo "en forma", esos alimentos ácidos cumplirán una función alcalina y reminelarizante.

1.- Los alimentos ACIDIFICANTES
Estos alimentos no lo son por el hecho de contener ácidos sino porque al ser consumidos producirán ácidos. Vasey da esta lista:
- las carnes, aves, charcuterías, extractos de carne, pescado.
- los huevos.
- los quesos (los fuertes más ácidos).
- productos lácteos ricos en suero: yogur, cuajada, queso blanco, kéfir, etc.
- los cuerpos grasos animales (riñones, hígado, mollejas, etc.).
- los aceites vegetales, sobre todo el de cacahuete y los aceites refinados.
- los cereales, tanto integrales como no: trigo, avena... y sobre todo el mijo.
- el pan, las pastas, los copos y alimentos a base de cereales.
- las leguminosas: cacahuete, soja, alubia, haba, etc.
- el azúcar refinado y blanco.
- los dulces: siropes, pastelería, chocolate, bombones, confituras, etc.
- los frutos oleaginosos: nueces, avellanas, etc (excepto las almendras).
- el café, el té, el cacao, el vino.
- las bebidas industriales azucaradas: limonadas y bebidas a base de cola.

Algunos comentarios sobre estos alimentos:
a) Carnes y pescados. Los ácidos contenidos en la leche y el queso lo son en pequeña medida. Por contra, cuando las proteínas provienen de los tejidos o carnes animales (carne, órganos, huevos, pescado), estas proteínas contienen ácido fosfórico, ácido sulfúrico y purinas. Los dos primeros son ácidos, y la purina en sí es alcalina, pero al ser eliminada produce ácidos muy tóxicos, entre ellos el ácido úrico. En consecuencia, el consumo de carnes animales produce siempre ácido. Es de destacar la diferencia que existe en este tema entre nosotros los humanos y los animales carnívoros. Estos poseen una enzima llamada uricasa, y por medio de ésta son capaces de neutralizar el ácido úrico en un 98%. Los humanos no poseemos esa enzima, y para nosotros la eliminación del ácido úrico es más problemática.

Las purinas no se encuentran sólo en las carnes, también las contienen las legumbres (100 gramos de soja contienen tanta purina como 200 gramos de carne de cerdo), el café, el té negro, y el cacao. Por eso están incluidos en la lista de los alimentos acidificantes.

b) Los cuerpos grasos. Nuestro organismo asimila con dificultad los ácidos grasos saturados, tanto animales (manteca, sebo, carnes o pescados grasos) como vegetales (margarina, mantequilla, mantequillas vegetales hidrogenadas, aceites refinados). El aceite de cacahuete es el más acidificante. Por contra, los aceites vírgenes de primera presión en frío son ricos en ácidos grasos insaturados y por lo tanto no son acidificantes.

c) Los cereales. Su ingesta produce siempre una cierta cantidad de ácidos y por lo tanto son acidificantes tanto si son refinados como si son integrales.

2.- LOS ALIMENTOS ÁCIDOS

Tienen un efecto acidificante o alcalinizante, según sea el metabolismo de la persona que los ingiera. He aquí la lista de alimentos ácidos:
- el suero de leche al cabo de unas horas (yogur, cuajada, kéfir, queso blanco poco escurrido).
- los frutos no maduros (cuanto menos maduros, más ácidos).
- los frutos ácidos: pequeños frutos (grosellas, frambuesas...), cítricos (limones, pomelos, naranjas...), algunas variedades de manzanas, las cerezas, las ciruelas, los albaricoques...
- un exceso de frutos dulces.
- vegetales ácidos: tomate, ruibarbo, acedera, berro...
- los jugos de frutos, jugos de cítricos.
- la miel
- el vinagre.

(Como comentario personal, una palabra sobre la miel: los apiterapeutas son de la opinión de que la miel aun siendo ácida tiene un efecto alcalinizante. Es por ello que la recomiendan como antiácido, ya que -en su opinión- si bien en un primer momento tiene un cierto efecto acidificante, al llegar al estómago provoca la reacción alcalinizante de éste).

Cuatro factores influyen en la capacidad del organismo de metabolizar los ácidos:
a- las cantidades consumidas (evidentemente).
b- la frecuencia de su consumo (evidentemente, también).
c- la hora de su consumo. Algunas personas necesitan varias horas al principio de la jornada para que su motor orgánico se ponga en marcha. Por tanto, toleran y metabolizan mejor los ácidos a partir del mediodía ya hasta la noche (antes de la fatiga). Es por ello que Vasey aconseja a las personas con dificultad de metabolizar los ácidos, que no consuman frutos a la mañana, que los dejen para el mediodía y más tarde. Un consejo que parece muy sensato, aunque nos rompa los ritos y hábitos a muchos.
d- el equilibro entre los alimentos ácidos y los alcalinos (evidente).

3.- LOS ALIMENTOS ALCALINIZANTES

Los alimentos alcalinizantes lo son para todos. Es por ello que las personas con un cuadro de acidificación las deben consumir con cierta preferencia. He aquí la lista:
- las patatas.
- las verduras verdes, tanto crudas como cocidas: lechugas, judías verdes, acelgas, coles, etc.
- las verduras coloradas: zanahoria, remolacha, etc. (salvo el tomate).
- la leche, leche en polvo, la nata.
- el suero fresco.
- el suero en polvo fabricado a partir de ese suero.
- el plátano (la única fruta alcalinizante).
- la almendra y la nuez del Brasil.
- la castaña.
- los frutos secos consumidos con moderación (salvo el albaricoque).
- el agua mineral alcalina.
- la bebida hecha de puré de almendra (leche de almendra).

Para terminar. Los consejos para reequilibrar nuestro equilibrio ácido-básico ya se han citado más arriba: afinar en la dieta, ejercicio físico, beber mucha agua para mejorar al eliminación y en su caso tomar algún suplemento alcalinizante o mineralizante.

Un par de consideraciones finales para los espondilíticos en dieta sin almidón:
1.- Que nuestra dieta es alcalinizante y por tanto conveniente en este aspecto.
2.- Que en caso de necesitar afinar nuestra dieta, nuestro margen de trabajo es más estrecho, si es que hemos constatado que el almidón que contienen la castaña y la patata (dos alcalinizantes frecuentemente aconsejados) nos afectan en nuestra artritis.
3.- Los suplementos mineralizantes y alcalinizantes debemos de mirarlos mucho también desde ese punto de vista. Existen suplementos muy interesantes pero que contienen -por ejemplo- maltodextrina, que es un almidón modificado. Un alcalinizante y remineralizante muy conocido es el extracto de brotes verdes de cebada o de trigo; funciona bien.

Qué tiene que ver conmigo y con mi salud el equilibrio pH?

¿Sabías que la falta de energía, la pérdida del ánimo o del gozo de vivir, forman parte de evidencias que hablan de que tu pH está desequilibrado?
Muchas veces mantienes un dolor de cabeza, tu cara está muy pálida y tus ojos lacrimosos; en otras ocasiones tus dientes están sumamente sensibles y tus encías inflamadas; tu estómago constantemente está llamándote la atención, ya sea por la acidez o por dolor, quizá tengas desarreglos intestinales liberadores de ácidos, con tenencia diarreica o tu orina es ácida; o te ha ocurrido que tus uñas se tornan delgadas o tus cabellos pierden su brillo, te han dolido o crepitado tus articulaciones ó padeces de neuralgia, insomnio ó neuritis.
La intención no es alarmarte, si no que a través de este artículo te informes y puedas modificar tu actuar diario disciplinándote en el sueño, en el ejercicio, en el trabajo, en la alimentación, en tus relaciones personales. ¿Qué es el equilibrio ácido-básico?
El equilibrio ácido básico no es el único equilibrio orgánico necesario para nuestra salud. Por el contrario, existen varios equilibrios; por ejemplo el equilibrio entre la actividad y el reposo, entre el estado de vigilia y el estado del sueño, el inspirar y el espirar, la sangre venosa y la sangre arterial, el de ingerir alimentos y defecar.
Y así, como nos es dañino alterar cualquiera de estos equilibrios (por ejemplo, permanecer despierto más de 21 horas diarias y sólo dormir 3 horas, es decir, no descansar lo necesario para compensar nuestra actividad diaria), la presencia excesiva de sustancias ácidas o básicas, es realmente peligrosa para nuestra salud.
La mayor parte de la población padece trastornos de acidificación, ya que el modo de vida y de alimentación actuales, favorecen la acidificación del organismo.
En general, la alimentación actual consiste en elementos ácidos o acidificantes como son proteínas, cereales y azúcares, en cambio alimentos bases como las verduras se consumen en cantidades menores. El consumo de estimulantes como el tabaco, el café, el té y el alcohol han alcanzado proporciones enormes y producen un efecto acidificante sobre el organismo. El estrés, el nerviosismo, la prisa, la falta de tiempo, etc., contribuyen a acidificar el organismo condicionando desarreglos y perturbaciones metabólicas.
Cuando nuestro organismo funciona mejor, es cuando el medio interior, tomado en su conjunto, posee un pH de 7.39, que es ligeramente alcalino. Las variaciones normales de este pH son muy débiles: hasta 7.36 por el lado de acidificación y hasta 7.42 por el lado de la alcalinización. Más allá de estas dos cifras, nos encontramos en acidosis (de 7.36 a 7) o en alcalosis (de 7.42 a 7.8). Si se sobrepasan esos límites, el cuerpo pierde equilibrio y ya no es capaz de funcionar correctamente. De ambas variantes, la acidosis por desgracia, es la más común (más de la mitad de la población la padece).¿Cómo afecta la acidez a nuestro organismo?
Cuando el organismo se acidifica, se pueden facilitar enfermedades de las siguientes maneras.
a) La primera, se encuentra ligada a la actividad de las enzimas. Estas son las pequeñas obreras en el origen de todas las transformaciones bioquímicas que tienen lugar en el cuerpo, y de las que dependen el buen funcionamiento de órganos (hígado, riñón, bazo, etc.).
Para que las enzimas funcionen correctamente necesitan un entorno óptimo de pH, o de lo contrario su actividad se verá perturbada o hasta interrumpida totalmente.
Cuando se produce un desequilibrio en el pH, se presentan enfermedades, y en el caso de pérdida de este equilibrio, el cuerpo ya no puede seguir funcionando pudiendo ocasionar hasta la muerte.
b) La segunda, se debe a la agresividad de los ácidos presentes en exceso en los tejidos. De hecho antes de ser neutralizados por las bases, irritan los órganos con los que se hallan en contacto. Promoviendo procesos inflamatorios que pueden condionar dolor, pérdida de la función o lesiones en los tejidos.
En estos procesos participan los órganos encargados de eliminar los ácidos fuertes, como son la piel y los riñones. Una gran parte de los eccemas (lesión exudativa generalmente de la piel), urticarias (lesión productiva de la piel), pruritos (área del cuerpo con comezón), así como eritema (enrojecimientos de la piel), se deben a la irritación causada por la acidez del sudor.
Un ejemplo puede ser cuando la densidad y el pH de la orina se encuentra muy ácida, al momento de orinar se puede presentar dolor, ardor, inflamación; promoviendo padecimientos como uretritis o cistitis que son generalmente problemas de tipo infeccioso.
La agresión ácida a los diferentes tejidos puede provocar en el caso de las articulaciones dolor (artritis), en los nervios (neuritis) y en los intestinos (enteritis, colitis, etc.).
Una infección puede fácilmente sobre añadirse a los trastornos ya mencionados, dado que las lesiones de las mucosas, permiten a los microorganismos penetrar fácilmente en los tejidos, ya que generalmente por la acción ácida puede encontrarse disminuida la acción de el sistema inmune, favoreciendo la colonización microbiana o viral.
c) La Tercera, se debe al hecho de que toda persona que se acidifica, se desmineraliza inevitablemente, ya que el cuerpo debe ceder los minerales básicos para neutralizar los ácidos.
Esta desmineralización puede afectar a cualquier órgano, pues los minerales básicos se encuentran en todos los tejidos.
Los problemas más conocidos implican al sistema musculo esquelético así como a los dientes. Los huesos se descalifican, pierden su resistencia y su flexibilidad, tanto que se pueden fracturar con facilidad, perdiendo masa ósea (osteoporosis), inflamación a nivel de las articulaciones, fractura a nivel de los cuerpos vertebrales que pueden causar compresión nerviosa (ciática), a nivel de los dientes éstos se pueden volver frágiles y quebradizos al desmineralizarse, sensibles a los alimentos fríos o calientes, desarrollando caries con facilidad.
También la desmineralización debilita al cabello, condicionando pérdida en su brillo y caída en abundancia; las uñas se doblan y se fracturan al menor choque; la piel se reseca o se cuartea; las encías se deforman, se vuelven sensibles y sangran.
PH Urinario
Existen numerosos ensayos, fáciles de realizar. Sin duda alguno, el primero es el de la medida del pH urinario. Consiste en medir el pH de la orina con papel tornasol. Se conoce la tasa normal de excreción de ácidos a través de los riñones, lo que da a los orines un pH que se sitúa entre 7 y 7.5
El papel tornasol tiene la propiedad de cambiar hacia el rojo, bajo la acción de los ácidos, hacia el azul, bajo la de las bases. Los diferentes tintes de degradación que adoptará el colorante permiten medir el grado de acidez o alcalinidad de un producto.
A cada color de degradación le corresponde un pH preciso.¿Cómo interpretar los resultados?
pH inferior a 7 (pH ácido)
Un pH así, nos indica acidez urinaria. Ejemplo el pH 6 o 6.5, nos habla de que el organismo está ligeramente acidificado, pero si el pH alcanza 5 o 4.5 nos indica que está muy ácido.
pH entre 7 y 7.5 (pH neutro)
Este pH nos habla de personas con buena salud. Es importante precisar que la primera orina de la mañana debe ser ácida, por lo tanto v a ser hasta la segunda micción del día, la que nos va a indicar si el pH de la persona es neutro. (En toda persona en buen estado de salud, la primera orina de la mañana, que ha acumulado los ácidos de la eliminación nocturna, debe obligatoriamente ser ácida, si no lo es, significa que los riñones no eliminan correctamente los ácidos).
pH superior a 7.5 (pH alcalino)
Cuando sucede esto, tres variantes pueden presentarse:
1.- El organismo tiende a una ligera alcalinización, esto se manifiesta cuando la alimentación es particularmente alcalinizante, como es el caso de ciertos vegetarianos que consumen pocos cereales y productos lácteos. Aquí se sugiere que éstos deberían vigilar, no tener carencias principalmente de proteínas.
2.- Las personas que tienen un pH urinario por encima de 7.5, padecen un desarreglo glandular (glándulas suprarrenales o paratiroides) u otras enfermedades particulares. Estos casos son extremadamente raros, aquí se sugiere el seguimiento médico por los trastornos que se generan.
3.- El grupo más común, comprende personas cuya orina es alcalina, pero cuyo organismo es ácido. A primera vista esto parece contradictorio. Aquí, el pH alcalino, se debe no al aporte excesivo e bases por la alimentación, sino a una gran pérdida de bases de los tejido orgánicos, una pérdida importante y excesiva que es necesaria para neutralizar una fuerte acidificación del organismo. Los orines, pues, no son alcalinos a causa de una ganancia orgánica en bases, sino a causa de una fuerte pérdida de bases por pérdida de reservas. Basta con analizar las enfermedades que contrae una persona que se encuentra en este caso, para darse cuenta de que sus problemas pertenecen a los que tienen su causa en la adificación. Es, pues, importante cambiar la acidez del organismo pese a la alcalinidad de la orina.
Síntomas:
Estado general: Falta de energía, disminución de la temperatura corporal, degradación cálcica y tendencia a las infecciones.
Estado psíquico: Pérdida del ánimo, del impulso y del gozo de vivir. Tristeza y nerviosismo.
Cabeza: Gran palidez, dolor de cabeza, ojos lacrimosos y sensibles.
Boca: Saliva ácida, abrasión de los dientes, encías inflamadas, fisuras en las comisuras de los labios e infecciones.
Dientes: Sensibilidad, irritación y rotura de los dientes.
Estómago: Acidez y dolores estomacales.
Intestinos: Desarreglos intestinales liberadores de ácidos, ardor rectal, inflamación, tendencia diarreica, calambres y dolores abdominales.
Riñones - Vejiga: Orina ácida, irritación y ardor vesical, uretral y cálculos.
Vías respiratorias: Gota en la nariz, sensibilidad al frío, anginas, sinusitis, laringitis, tendencia alérgica.
Piel: Sudor ácido, piel seca o enrojecida, irritación en las regiones de sudoración, fisuras y grietas entre los dedos.
Uñas-Cabellos: Las uñas se tornan delgadas, se quiebran. Los cabellos pierden su brillo, se abren y caen.
Músculos: Calambres y espasmos en las piernas, tendencia a la pasmofilia, al lumbago, a la tortícolis, dolor en los músculos de nuca y espalda.
Sistema óseo y articular: Desmineralización y descalificación del esqueleto, crujido de las articulaciones, hundimiento de las vértebras.
Sistema circulatorio: Hipotensión, mala circulación, anemia, hemorragias, taquicardia.
Glándulas Endócrinas: Agotamiento e hipofunción de las glándulas en general, salvo de la tiroides que tiene tendencia a acelerarse.
Órganos genitales: Inflamación de las vías genitales debido a los ácidos e infecciones, flujo blanco.
Sistema nervioso: Sensibilidad aumentada al dolor en general, neuralgia tenaz o migratoria, insomnio, neuritis.
El equilibrio ácido-básico también es influenciado por la manera de vivir, en el curso de la jornada, durante los descansos, en el lugar de trabajo, etc.,
Tabla de los modos de vida acidificantes y alcalinizantes:
Acidificantes:
· Vida sedentaria.
· Prefiere utilizar el ascensor.
· Se desplaza con un vehículo aún en tramos pequeños.
· Vive mucho en interiores.
· Estresado(a).
· Vida agitada, no se da tregua al descanso.
· No duerme lo suficiente.
· Sueño agitado, insomnio.
· Fumador(a).
· Negativo(a).
· Tendencia colérica e irritable.
· Agresivo(a), envidioso(a)
Alcalinizante
· Vida activa
· Sube a pie las escaleras.
· Se desplaza a pie lo posible.
· Realiza deportes (caminata, natación, ciclismo, actividades al aire libre)
· Vida tranquila y organizada.
· Duerme bien.
· Sueño reparador.
· No fumador.
· Optimista.
· Apacible y paciente.
· Amable, generoso(a).
Conoce los diferentes tipos de alimentos
1.- Alimentos acidificantes
2.- Alimentos alcalinizantes
3.- Alimentos ácidos.
Los dos primeros grupos se definen en función del efecto que tienen los alimentos sobre el cuerpo (efecto acidificante o alcalinizante), en tanto que para el tercer grupo
(ácidos) sin consideración de su efecto sobre el organismo.
LISTA DE ALIMENTOS ACIDIFICANTES
· Carnes, aves, salchichonería, extractos de carne, pescados, frutos del mar.
· Clara de huevo.
· Quesos (los quesos fuertes son más ácidos que los suaves).
· Cuerpos grasos animales (manteca de cerdo, sebo)
· Las grasas vegetales, sobre todo cacahuate, y los aceites refinados o hidrogenados (margarina).
· Los cereales, sean o no integrales; trigo, avena, mijo.
· El pan, las pastas y las hojuelas.
· Las legumbres: cacahuate, soya, alubias, habas.
· El azúcar blanco.
· Los dulces: pasteles, chocolates, bombones, etc.
· Los frutos oleaginosos: nuez, avellana, cacahuate, etc...
· Las bebidas industriales azucaradas: refrescos.
· El café, el té, el cacao y el vino.
LISTA DE ALIMENTOS ALCALINIZANTES
· Papas
· Hortalizas verdes, crudas o cocidas: ensaladas.
· Lechuga, ejotes, germinados
· Hortalizas coloreadas: zanahoria, betabel.
· Maíz (granos)
· Leche (líquida o en polvo), queso blanco bien exprimido y nata
· Mantequilla
· Plátanos
· Almendras, nueces de Brasil.
· Castañas
· Frutos secos; dátiles, uvas, pasas.
· Aguas minerales alcalinas.
· Lechada de Almendras.
· Aceitunas negras conservadas en aceite.
· Aguacate
· Aceite de prensado en frío (aguacate, uva, olivo)
· Azúcar mascabado.
LISTA DE ALIMENTOS ÁCIDOS
· Suero lácteo: yogurth, cuajada, jocoque, queso blanco
· Fruta no madura.
· Fruta ácida: zarzamora, fresa, limón, toronja, mandarina, naranja, manzana, cereza, ciruela, durazno.
· Fruta dulce: melón, sandía
· Hortalizas ácidas: Jitomate, tomate verde, berros.
· Verduras lacto-fermentadas (col agria y pepinillos).
· Jugo de frutas, jugo de limón.
· Miel
· Vinagre
Las cantidades de alimentos alcalinizantes y ácidos debe ser superior a la cantidad de alimentos acidificantes. ¿Cómo desacidificar tu organismo?
El drenaje de los ácidos: por riñones, piel y pulmón
Los órganos encargados de la eliminación de los ácidos son, por una parte, los riñones y la piel; y por otra, los pulmones. Riñones y piel eliminan los ácidos fuertes, como el ácido úrico, el ácido sulfúrico y el ácido fosfórico, que surgen principalmente de las proteínas animales. Los pulmones eliminan los ácidos débiles o volátiles, como lo son los ácidos cítricos, pirúvico, oxálico, que provienen de los vegetales, bajo la forma de anhídrido carbónico. (CO2).
No pudiendo la sangre contener mucho ácido, debido a que éstos modifican peligrosamente su pH, el organismo buscará desembarazarse de ellos, lo más rápidamente posible. Desgraciadamente, las cantidades de ácidos acumuladas son a menudo demasiado importantes y sobrepasa las posibilidades de los riñones y de la piel.
De ahí que se aconseja una dieta especial y el aporte de suplementos básicos que ayuden a desacidificar el organismo; se trata de preparaciones que contienen los principios minerales básicos: calcio, potasio, magnesio, hierro y manganeso, bajo una forma fácilmente asimilable por el organismo.
Sugerencias nutricionales que nos ayudan a desacidificar el organismo.
1.- La spirulina: Es una alga de agua dulce. Contiene proteínas, beta caroteno, vitamina B12, hierro, ácido gammalinoleico. Es recomendada en caso de fatiga y anemia, problemas de la vista, trastornos menstruales y afecciones de la piel (Dosis 10 gramos).
2.- La Melaza: Es un subproducto de la caña de azúcar, obtenido por el prensado de la caña. Es rico en minerales, vitaminas, oligoelementos, magnesio, hierro, etc. Se recomienda en caso de anemia, calambres, edemas, reúmas, insomnio y estrés.
3.- El Ginseng: Es una planta de Extremo Oriente que crece en el sotobosque. Es la raíz la que se utiliza de esta planta. Contiene vitamina del grupo B, A, C, E, y D. Se recomienda en casos como agotamiento, enfermedades degenerativas, depresión, debilidades del sistema nervioso, diabetes, estrés, problemas del hígado y de memoria y la convalecencia.
4.- El Germen de Trigo: Es la parte nutritiva más rica del grano de trigo. Contiene aminoácidos, los ácidos grasos esenciales, minerales, oligoelementos, vitaminas B y vitamina E. Se recomienda en casos de hipotensión, depresión, tendencia a la trombosis y reglas dolorosas e irregulares.
5.- El aceite de Bacalao: Es un pez de los mares del Norte cuyo hígado contiene un aceite muy rico en vitamina D. Favorece la absorción de calcio a nivel intestinal, evita la descalcificación del esqueleto y también contiene vitamina A.

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