REINVENTARNOS. . .

Necesariamente, tanto el cambio de piel para la serpiente, como la renovación de las garras para el águila y la transformación a mariposa de la oruga son PROCESOS DOLOROSOS y lo que tienen en común es que, no obstante de ser inevitables y necesarios para poder trascender, durante el desarrollo de dichos procesos tornan totalmente vulnerables a quienes se atreven a experimentarlos. . .

Eso explica –pero no justifica- que NOS DE TANTO MIEDO REINVENTARNOS, pues somos conscientes de que el proceso implica RENUNCIAR A NUESTRA ZONA DE CONFORT, adquirir conocimientos nuevos y/o poner en práctica aquellos que poseemos pero que no aplicamos; alejarnos -sentimental, emocional o físicamente- de personas que nos hacen daño, dificultan nuestro crecimiento o limitan nuestro potencial; realizar actividades que nos parecen poco atractivas o de plano desagradables. . . IMPLICA SACUDIR NUESTROS PARADIGMAS, CREENCIAS, RAÍCES EMOCIONALES Y SENTIMENTALES Y REINICIAR UNA NUEVA RUTA.

Expresiones como:
“Hagamos lo que más tememos y perderemos el miedo”;
“En nuestra debilidad radica nuestra mayor fuerza”;
“Lo que no nos mata, nos hace más fuertes”
Y tantas y tantas más que contienen el mismo mensaje y sentido, se escuchan y dicen maravillosamente. . . hasta que tenemos la necesidad de pasar de la teoría a la práctica.

Los antiguos sabios lo señalaron puntualmente al decir que “siempre que iniciemos un cambio, lo implementemos como una EVOLUCIÓN y no como una REVOLUCIÓN.”

Es decir, “ABANDONEMOS LA FIESTA EN PAZ”, renunciemos a la nefasta costumbre cultural de “pagar con la misma moneda”; Estamos en donde estamos, tenemos lo que tenemos y Somos quienes somos GRACIAS a todo cuanto nos ha sucedido, tanto lo que calificamos como “bueno” como lo que calificamos como “malo”, así es que, BENDICIENDO TODO CUANTO NOS HA SUCEDIDO y A LAS PERSONAS QUE HAN INTERACTUADO CON NOTROSTRO EN NUESTRA VIDA, iniciemos las adecuaciones PERSONALES necesarias para reinventarnos. . . Pero, POR FAVOR, hagámoslo desde nuestra propia plataforma y evitemos caer en las trampas mentales de QUERER CAMBIAR NUESTRO ENTORNOS Y/O A LOS DEMÁS PARA PODER CAMBIAR NOSOTROS. . . no funciona así.

Nos guste o no, solo podemos cambiarnos a nosotros mismos y POSIBLEMENTE ese cambio logre que nuestro entorno cambie también.

Saludos y bendiciones.

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